Una de las novedades de la época en cuanto a edificación eran las imponentes columnas que erigían desde la base del escenario, las mismas que a su vez sostenían el techo. Les colocaban una especie de trampilla para poder colgarse e imitar ángeles o demás personajes alados. Además de ésta trampilla, se escondía en la parte inferior del escenario una puerta pequeña en donde se los actores; esa parte era denominada “El Infierno” ya que generalmente muchos de ellos lo usaban para aparecer o desaparecer cuando representaban personajes diabólicos o terroríficos.
Otra de l as particularidades de este novedoso escenario era el balcón. El mismo se encontraba en las puertas traseras del escenario y era utilizado para representar obras como Romeo y Julieta. En dicha época resultaba interesante y curioso ver todas estas características juntas en un escenario teatral. Muchos eran los actores que pretendían triunfar en alguna de las obras, pero sin embargo la elección de los mismos era realmente selectiva.
Lamentablemente, en el año 1597, la licencia con la que contaba el teatro para funcionar expira y fue J.Burbaje, dueño del lugar en ese momento, quien deciden mudarlo del otro lado del río.
Finalmente, en el año 1997 y luego de muchas reformas y censuras, el teatro vuelve a abrir sus puertas bajo el nombre de Shakespeare’s Globe Theatre, a tan solo dos cuadras de o que fuera el lugar en donde se construyó por primera vez el The Globe. El teatro actual cuenta con capacidad para mil quinientas personas y es uno de los más visitados de todo Londres.
Imágen: londontown.
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Encantado con el post y fotografías: soy un apasionado del teatro elizabethano, así como de casi todos los aspectos de la cultura de entonces.
Cuanto costaría en € una entrada popular al Globe??
Algún día, espero poder visitar Londres, y si tal sucede; no me quiero quedar sin ver una obra shakesperiana representada en ese escenario. Es que es tan difícil hoy en día ver a Shakespeare ( o a cualquier otro autor de tiempos pasados)escenificado con los ropajes, maquillajes y decorados atendiendo al gusto de la época; la tiranía conceptual y contemporanizadora, lo inunda y unifica todo. Por eso no voy al teatro, me compro las obras en libro, para leérmelas imaginándome la ambientación que me de la gana; faltaría más!!
Gracias por responderme!!